PUNTOS IMPORTANTES:
- La empresa estadounidense alertó que las reservas de petróleo podrían alcanzar mínimos históricos en pocas semanas.
- Si esto ocurre, Exxon afirmó que el barril de Brent se podría disparar entre los 150 y 160 USD el barril.
- Está claro que el conflicto en Oriente Medio y la situación en el estrecho de Ormuz siguen presionando al mercado energético mundial.
El mercado energético volvió a encender las alarmas y esta vez fue Exxon Mobil (XOM) quien puso sobre la mesa uno de los escenarios más delicados de los últimos años.
La petrolera estadounidense advirtió que las reservas globales de crudo podrían caer a niveles históricamente bajos en pocas semanas, algo que podría provocar una fuerte subida del precio del petróleo y generar tensión en toda la economía mundial.
La advertencia llegó de boca de Neil Chapman, vicepresidente de Exxon, durante una conferencia organizada por Bernstein en Nueva York. El ejecutivo fue directo y evitó suavizar el mensaje.
“Nos estamos acercando a niveles de inventario sin precedentes”, afirmó. Y agregó una frase que rápidamente empezó a circular por todo Wall Street: “Una vez que se llegue a ese punto, entonces se verá cómo el precio se dispara”.
¿Hasta dónde podría subir el petróleo?
Según Chapman, si las reservas siguen cayendo al ritmo actual, el barril de Brent podría saltar hasta una zona de entre 150 USD y 160 USD en muy poco tiempo.
La cifra impacta porque actualmente los futuros del Brent se mantienen por debajo cerca de los 91 USD por barril, todavía lejos de los máximos proyectados por la petrolera.
Pero Exxon cree que el mercado todavía no está dimensionando correctamente el problema de fondo. El principal foco sigue estando en Oriente Medio y especialmente en el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el transporte mundial de petróleo.
El conflicto regional y las restricciones en la zona ya provocaron una pérdida de más de mil millones de barriles en el mercado global, según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Para muchos analistas, se trata de una de las mayores interrupciones de suministro de la historia moderna.
Hasta ahora, el golpe pudo amortiguarse gracias a la liberación masiva de reservas estratégicas. De hecho, la AIE aprobó en marzo una liberación récord de 400 millones de barriles para intentar estabilizar la situación.
El mercado teme otro shock energético
La preocupación no pasa solamente por el precio del petróleo. Un salto hacia niveles de 150 USD podría volver a disparar la inflación global justo cuando muchos bancos centrales intentaban empezar a relajar tasas de interés.
Además, un petróleo demasiado caro suele terminar golpeando el consumo y enfriando la economía. Eso mismo reconoció Chapman durante su intervención.
“Cuando el precio llega a cierto nivel, la caída de la demanda lo vuelve a equilibrar”, explicó el ejecutivo.
En otras palabras, el mercado podría entrar en un escenario donde el petróleo sube tanto que termina destruyendo demanda. Menos consumo de combustible, menor actividad industrial y desaceleración económica.
Varios ejecutivos petroleros llevan semanas advirtiendo que el mercado de futuros no refleja todavía la verdadera magnitud del problema geopolítico. Muchos operadores siguen apostando a que Estados Unidos e Irán logren algún tipo de acuerdo que permita aliviar las tensiones y reabrir completamente el tránsito en Ormuz.
Sin embargo, desde Exxon creen que el tiempo empieza a jugar en contra.
Sectores como aerolíneas, transporte, manufactura y consumo podrían verse afectados por un nuevo shock energético. También volvería la presión sobre la inflación en Europa y Estados Unidos, algo que los inversores venían dejando atrás durante los últimos meses.
Mientras tanto, las grandes compañías energéticas siguen beneficiándose de este contexto. Exxon, Chevron (CVX), Shell y otras gigantes del sector mantienen fuertes ingresos gracias a precios todavía elevados y a una demanda global que, pese a todo, sigue siendo sólida.
Por ahora, la advertencia de Exxon funciona como una señal de alarma que Wall Street ya empezó a mirar muy de cerca.
En resumen, el mercado petrolero atraviesa uno de los momentos más tensos de los últimos años y las reservas globales empiezan a entrar en una zona crítica.













