PUNTOS IMPORTANTES:
- Goldman Sachs renovó su selección europea de acciones favoritas para noviembre y modificó algunas de sus principales apuestas.
- El banco considera que la mejora de la eficiencia y la expansión hacia nuevos negocios pueden impulsar los resultados de sus nuevas incorporaciones.
- Debido al actual contexto, la lista también mantiene compañías con un elevado potencial de revalorización, especialmente en los sectores de defensa y tecnología financiera.
Goldman Sachs renovó su selección de acciones europeas favoritas para noviembre y puso el foco en dos compañías de sectores muy diferentes. Una es uno de los bancos más importantes de Alemania. La otra, un gigante cervecero que busca crecer más allá de su negocio tradicional.
La entidad incorporó ambas empresas a su lista Conviction List – Directors’ Cut, una selección mensual que reúne acciones con recomendación de compra y potencial de revalorización. La decisión llega en un momento en el que el banco también mantiene apuestas ambiciosas en otros sectores, desde la defensa hasta la tecnología financiera.
Las acciones que Goldman Sachs ve con potencial en Europa
La lista de noviembre no se limita a las dos nuevas incorporaciones. Goldman Sachs mantiene varias apuestas que, según sus analistas, todavía tienen recorrido en Bolsa. Entre ellas aparecen Ceres Power, flatexDEGIRO y Rheinmetall, con potenciales de subida especialmente elevados.
Ceres Power, desarrolladora británica de tecnología de pilas de combustible, encabeza las estimaciones con un posible recorrido alcista del 250%. Por su parte, Goldman calcula que flatexDEGIRO podría avanzar un 112%.
También mantiene su apuesta por Rheinmetall, la compañía alemana de defensa, para la que estableció un precio objetivo de 2.100 euros. Esa valoración supone un potencial de revalorización del 102% respecto a su cotización de referencia.
Al mismo tiempo, el banco retiró tres nombres de su selección. HSBC, Haleon y CTP dejaron de formar parte de la lista, dando paso a las nuevas apuestas de noviembre.
Deutsche Bank
La primera incorporación es Deutsche Bank. Goldman Sachs considera que la entidad alemana está entrando en una etapa de mayor rentabilidad, impulsada por la evolución de sus negocios de banca corporativa y privada.
La perspectiva también está vinculada al contexto económico de Alemania. El aumento del gasto público en infraestructuras, defensa y tecnología puede generar nuevas oportunidades para el sector financiero y, en particular, para los grandes bancos con presencia en el mercado empresarial.
Pero el argumento más interesante de Goldman está en la capacidad de Deutsche Bank para reducir costes y mejorar su eficiencia. El banco calcula que la entidad podría ahorrar alrededor de 2.000 millones de euros mediante cambios en tecnología, operaciones e inmobiliario, con un mayor uso de la computación en la nube y la inteligencia artificial.
Ese ajuste podría tener un impacto directo en sus beneficios durante los próximos años. Goldman estima que Deutsche Bank podría alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible superior al 13% a partir de 2028, por encima del 12,2% que espera actualmente el consenso de analistas.
La valoración también juega a favor de la recomendación. Según el análisis de Goldman, las acciones cotizan a unas 8,2 veces sus beneficios estimados, frente a las 9,6 veces del conjunto del sector bancario.
El banco fijó un precio objetivo de 44,25 euros por acción, lo que implica un potencial de subida del 47%. Además, espera que la mejora de los resultados permita aumentar las recompras de acciones durante los próximos dos años.
Carlsberg
La segunda incorporación es Carlsberg, el grupo cervecero danés que busca diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia de la cerveza tradicional.
El analista Olivier Nicolaï considera que la expansión del negocio de bebidas sin alcohol puede compensar parte de la desaceleración prevista en las ventas de cerveza, especialmente en China.
Una de las piezas centrales de esa estrategia fue la adquisición de Britvic, la compañía británica de bebidas, junto con los acuerdos de licencia de embotellado de PepsiCo. Estas operaciones ampliaron la presencia de Carlsberg en categorías distintas de la cerveza y podrían impulsar sus márgenes durante los próximos años.
Goldman Sachs espera que las ventas orgánicas de Carlsberg crezcan un 3,8% en 2027, por encima del 3,4% que proyecta el consenso del mercado.
El banco también identifica otros posibles motores de crecimiento. Entre ellos aparecen los cambios en los acuerdos de licencia en los países nórdicos y bálticos, una eventual salida a Bolsa de su negocio en India y una posible alianza estratégica con la cervecera japonesa Sapporo.
La reducción de la deuda es otro de los factores que respaldan la recomendación. Goldman prevé que el apalancamiento neto de Carlsberg baje desde tres veces su beneficio anual en 2025 hasta 2,5 veces en 2027.
Si la compañía consigue cumplir esos objetivos, podría recuperar margen para reanudar las recompras de acciones y devolver más capital a sus accionistas.














