PUNTOS IMPORTANTES:
- El gigante bancario JPMorgan y otras entidades financieras de la bolsa de valores evalúan comprar STAR y Accel para evadir límites federales.
- Los bancos de Wall Street buscan replicar el beneficio operativo de la adquisición de Discover por parte de Capital One.
- Las firmas con activos superiores a los 10.000 millones de dólares deben cumplir con las tasas de intercambio impuestas por la normativa.
JPMorgan Chase (JPM) lidera a un selecto grupo de los mayores bancos norteamericanos que evalúa la adquisición estratégica de una red de procesamiento de tarjetas de débito. La operación busca sortear una de las regulaciones federales más resistidas por el sector financiero, la cual limita las lucrativas tasas de intercambio cobradas a los comercios.
Durante los últimos meses, el apetito de los operadores de Wall Street se encendió tras confirmarse la compra de Discover Financial por parte de Capital One Financial (COF). Aquel histórico acuerdo de 50.600 millones de dólares le otorgó a la adquirente una red de pagos propia que elimina intermediarios financieros de forma directa.
Específicamente, los directivos de JPMorgan (JPM), Bank of America (BAC), Wells Fargo (WFC) y PNC Financial Services Group (PNC) mantuvieron conversaciones preliminares con la firma de tecnología financiera Fiserv (FISV). El objetivo de las firmas es comprar las redes STAR y Accel para quedar exentas de los límites regulatorios federales.
Impacto regulatorio, reestructuración y desafíos políticos
Esta iniciativa de los grandes bancos responde a la enmienda Durbin, una sección de la ley de reforma financiera Dodd-Frank aprobada en 2010. Dicha normativa faculta a la Federal Reserve para topar las comisiones de débito que perciben las instituciones que poseen activos iguales o superiores a 10.000 millones de dólares.
Fiserv (FISV), proveedora de la infraestructura digital que conecta la bolsa neoyorquina con el mercado minorista, atraviesa un período de severa reestructuración corporativa. Las acciones de la tecnológica registran un desplome aproximado del 70% en comparación con sus valoraciones de mercado reportadas hace un año.
Si bien los directivos del sector financiero confían en que ser dueños de la red de procesamiento les permitirá recuperar miles de millones de dólares anuales, el plan enfrenta obstáculos. Las comisiones de débito anteriormente financiaban programas de recompensas y cuentas corrientes sin costo, pero los analistas temen un severo rechazo político de los reguladores.
El debate de las tasas de intercambio y el rol de Fiserv
Datos de mercado y proyecciones de comisiones de débito
- Valoración de la compra de Discover: El acuerdo estratégico ejecutado por Capital One Financial deparó una valoración de 50.600 millones de dólares.
- Límite de activos de la enmienda Durbin: La regulación federal de la Fed aplica topes de comisiones a bancos con activos de 10.000 millones de dólares o más.
- Caída anual de las acciones de Fiserv: El valor bursátil del desarrollador de tecnología de pagos reportó un retroceso de 70% acumulado.
- Tasa de cotización de JPMorgan Chase: Las acciones del gigante bancario registraron un avance diario de 1.43% al cierre de las operaciones.
A largo plazo, las tensiones entre los comerciantes y las grandes entidades financieras se han agudizado por el cobro de estas comisiones operativas. Los dueños de comercios aseguran que los menores costos de procesamiento se traducen en mejores precios para los consumidores finales de Estados Unidos.
Tradicionalmente, las variaciones de cobro de comisiones han deparado represalias drásticas por parte de las firmas de inversión bancarias. Tras la aprobación inicial de las restricciones de 2010, Bank of America amenazó con cobrar a sus clientes una comisión de 5 dólares mensuales por usar tarjetas de débito.
Bajo la administración de Trump, la acelerada integración de soluciones de tecnología financiera y criptomonedas obliga a los bancos a buscar cualquier ventaja de mercado disponible. Aunque las discusiones de compra se mantienen en un plano tentativo, reflejan la urgencia de los líderes del sector por expandir sus ingresos por servicios.
FAQs
JPMorgan, Bank of America, Wells Fargo y PNC están en negociaciones para adquirir las redes de procesamiento STAR y Accel de Fiserv. El objetivo es poseer una red de pagos propia que les permita eludir los topes federales sobre las comisiones de intercambio cobradas a los comercios.
Las entidades buscan sortear las limitaciones de la Enmienda Durbin, una sección de la ley Dodd-Frank de 2010. Dicha normativa faculta a la Reserva Federal para aplicar topes estrictos a las comisiones por transacciones de débito que perciben los bancos con activos superiores a los 10.000 millones de dólares.
La proveedora de infraestructura digital se encuentra en un periodo de reestructuración corporativa que ha provocado un desplome del 70% en sus acciones en el último año. Una eventual desinversión de sus redes de débito le reportaría un importante flujo de capital para estabilizar su balance.
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