PUNTOS IMPORTANTES:
- Peter Schiff considera que la corrección del oro ya terminó, por lo que estima que ahora superará una cifra clave.
- El oro acumula una subida superior al 8% en agosto y vuelve a moverse cerca de los 4.480 USD por onza.
- Analistas creen que si el metal precioso rompe los 4.500 USD su precio se disparará.
El oro vuelve a ganar fuerza y Peter Schiff cree que lo peor ya quedó atrás. El conocido economista e inversor aseguró que la corrección que había frenado al metal durante los últimos meses “ha terminado claramente” y que el próximo gran objetivo podría estar en los 5.000 USD por onza.
La previsión llega después de un fuerte rebote. El oro acumula una subida superior al 8% en las últimas dos semanas y este miércoles se mueve alrededor de los 4.40 USD, después de haber cerrado el martes en máximos de dos meses.
Schiff publicó su mensaje el 12 de agosto, justo cuando el mercado volvía a poner el foco en los metales preciosos. “La corrección ha terminado claramente. Es probable que el oro vuelva a superar pronto los 5.000 USD”, afirmó.
Su argumento es que el comportamiento reciente del oro se parece al patrón que precedió a la última gran corrección. En particular, destacó que el metal está recuperando fuerza durante la sesión asiática, una señal que considera relevante por el peso creciente de la demanda de China.
El oro tiene ahora una barrera que será clave
Antes de pensar en los 5.000 USD, el mercado tiene que superar un nivel mucho más cercano. La zona de los 4.400-4.500 USD por onza aparece ahora como la principal resistencia.
De hecho, algunos analistas técnicos consideran que una ruptura clara de esa zona podría confirmar que el movimiento actual es algo más que un simple rebote. El oro ya acumula alrededor de un 8% de subida en agosto y encadena varias sesiones positivas.
Aquí aparece la parte más interesante de la previsión de Schiff. Desde los niveles actuales, llegar a 5.000 USD supondría una subida de aproximadamente 13%. No es un movimiento menor, pero tampoco sería extraordinario para un activo que ha mostrado una volatilidad considerable durante 2026.
Además, el contexto macroeconómico empieza a jugar a favor del metal. El último dato de inflación de Estados Unidos mostró un avance mensual moderado, reduciendo las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal en septiembre. Eso puede favorecer al oro, que no genera intereses, frente a los activos de renta fija.
¿Y si el oro no consigue romper los 4.500 USD?
El escenario alcista todavía necesita confirmación. Si el oro vuelve a encontrar vendedores en la zona de 4.400-4.500 USD y pierde fuerza, podría producirse una nueva corrección.
Por eso, los 4.500 USD son ahora mucho más importantes que los 5.000 USD. Superar esa barrera convertiría el objetivo de Schiff en un escenario más creíble; quedarse por debajo mantendría abierta la posibilidad de otra caída.
En cualquier caso, el mercado está dando señales distintas a las de hace unas semanas. La demanda de refugio, las expectativas sobre los tipos de interés y la incertidumbre geopolítica siguen dando soporte al metal, mientras el oro vuelve a acercarse a máximos recientes.













