PUNTOS IMPORTANTES:
- Michael Burry ha hecho varias operaciones llamativas en las últimas semanas y septiembre no fue la excepción.
- Lululemon se convirtió en la mayor posición del empresario, con alrededor del 17,4% de su cartera, justo antes de que la acción se desplomara tras volver a recortar sus previsiones.
- El inversor también mantiene una fuerte estrategia bajista contra parte del sector tecnológico.
Michael Burry volvió a mover el tablero y esta vez su apuesta más importante quedó en el centro de todas las miradas. El inversor conocido por anticipar la crisis financiera de 2008 convirtió a Lululemon (LULU) en la mayor posición de su cartera justo antes de que las acciones de la compañía sufrieran uno de sus peores golpes en años.
Según la actualización publicada por Burry, Lululemon representa alrededor del 17,4% de su cartera, por delante de MercadoLibre (MELI), con cerca del 12%. El movimiento resulta especialmente llamativo porque Burry no está abandonando la compañía después del desplome. Al contrario, ha dejado claro que sigue viendo una oportunidad si el precio continúa bajando.
La apuesta de Burry acaba de ponerse a prueba
Burry calificó a Lululemon como “la tramposa de mi cartera” en una publicación de su Substack. La expresión no era casual. El inversor venía siguiendo de cerca los problemas de la compañía y reconocía que la situación había empeorado.
Poco después llegó el golpe.
Lululemon presentó unos resultados que volvieron a decepcionar al mercado y recortó por segunda vez sus previsiones para el conjunto del ejercicio. Las acciones llegaron a desplomarse alrededor de un 18% y tocaron mínimos de ocho años.
La compañía espera ahora unos ingresos anuales de entre 10.350 y 10.500 millones de dólares, frente a los 11.000-11.150 millones previstos anteriormente. También redujo su previsión de beneficio por acción hasta un rango de 9,48-9,73 USD.
El problema no está únicamente en las previsiones.
Las ventas comparables globales cayeron un 9% y los ingresos procedentes de leggings, una de las categorías más importantes de Lululemon, bajaron un 20%. En Estados Unidos, además, la compañía está perdiendo terreno frente a rivales como Alo y Vuori.
Es precisamente aquí donde la estrategia de Burry empieza a resultar más interesante.
El inversor parece apostar a que el mercado está castigando demasiado a una compañía que todavía conserva una marca fuerte, una posición financiera sólida y margen para recuperar crecimiento.
De hecho, Burry ha señalado que podría aumentar su posición si las acciones caen por debajo de los 100 USD. La cotización llegó a moverse alrededor de ese nivel después del desplome.
Burry tampoco está apostando por el mercado tecnológico
La otra parte de la cartera cuenta una historia completamente diferente.
Mientras mantiene posiciones largas en compañías como MercadoLibre (MELI), Adobe (ADBE), Zoetis (ZTS), HCA Healthcare (HCA), PayPal (PYPL), Birkenstock (BIRK) y Nvidia (NVDA), Burry mantiene una posición bajista importante sobre varias compañías tecnológicas.
Entre sus principales posiciones cortas aparecen Micron (MU), Nebius (NBIS), CoreWeave (CRWV), Oracle (ORCL) y Palantir (PLTR).
En conjunto, las posiciones cortas representan más del 21% de su cartera, sin contar las opciones put sobre el ETF QQQ, que también utiliza para apostar contra una parte del mercado tecnológico. Según la última actualización disponible, Burry también cerró sus posiciones cortas sobre Tesla (TSLA) y Applied Materials (AMAT).
El mensaje es bastante claro.
Burry no parece estar apostando contra todas las acciones. Está seleccionando compañías concretas que considera demasiado caras o demasiado expuestas a unas expectativas de crecimiento difíciles de mantener.













