PUNTOS IMPORTANTES:
- Un reconocido analista de Wall Street opinó acerca de la posibilidad de ver al Nasdaq en los 30.000 puntos.
- Dan Ives cree que es posible, aunque la clave estará en el segmento de la inteligencia artificial.
- En paralelo, Michael Burry advirtió que la euforia actual por la IA empieza a parecerse a la burbuja puntocom de 1999.
El rally de la inteligencia artificial volvió a disparar el entusiasmo en Wall Street y ahora algunos analistas empiezan a poner sobre la mesa un escenario que hasta hace poco parecía exagerado. Que el Nasdaq pueda alcanzar los 30.000 puntos en 2026.
Uno de los que más fuerte está defendiendo esa idea es Dan Ives, director gerente de Wedbush Securities y uno de los analistas tecnológicos más seguidos del mercado estadounidense.
Ives aseguró en CNBC que la actual temporada de resultados terminó de confirmar el escenario alcista sobre la inteligencia artificial y sostuvo que el boom todavía está en una etapa temprana.
“El desequilibrio entre oferta y demanda de chips sigue siendo de 10 a 1. Estamos en el inicio de la revolución de la IA”, afirmó el analista durante una entrevista en Squawk Box Europe.
La apuesta no es menor. El Nasdaq Composite cerró el viernes en 26.247 puntos, pero este martes caía a poco más de 25.800 puntos, acumulando así una ganancia de 11,1% en 2026.
Para llegar a 30.000 puntos en 2026 todavía necesitaría otro fuerte impulso, aunque el mercado tecnológico viene sorprendiendo incluso a los analistas más optimistas.
Nvidia, Apple y los chips vuelven a liderar el mercado
Gran parte del optimismo actual gira alrededor de la infraestructura de inteligencia artificial.
Empresas vinculadas a chips, memoria, centros de datos y software siguen mostrando una demanda que el mercado todavía no logra cubrir completamente. Y eso se está reflejando en los resultados trimestrales.
En el último mes, el índice de semiconductores PHLX de Nasdaq subió un 38%, impulsado principalmente por gigantes como Nvidia (NVDA), Intel (INTC), Apple (AAPL) y Alphabet (GOOGL).
Ives considera que el mercado todavía no terminó de dimensionar el impacto económico que tendrá la inteligencia artificial sobre las grandes tecnológicas durante los próximos años.
La lógica detrás de esa tesis es simple. El crecimiento acelerado de la IA requiere enormes cantidades de energía, capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos. Y eso termina generando oportunidades en múltiples sectores al mismo tiempo.
Michael Burry volvió a encender las alarmas sobre una posible burbuja
Pero no todos en Wall Street comparten el entusiasmo.
Michael Burry, famoso por anticipar la crisis financiera de 2008 y protagonista de La gran apuesta, volvió a advertir sobre el riesgo de una burbuja tecnológica similar a la de las puntocom.
“El mercado sube porque viene subiendo”, escribió Burry en redes sociales. “Todo se sostiene sobre una tesis de dos letras que todo el mundo cree entender”.
El inversor comparó la situación actual con los últimos meses previos al estallido de la burbuja tecnológica de 1999 y 2000.
Las advertencias no son aisladas. Varios gestores empiezan a señalar que las valoraciones de algunas compañías tecnológicas ya se encuentran extremadamente exigentes.
Aun así, muchos fondos siguen aumentando exposición al sector por miedo a quedarse fuera de uno de los mayores ciclos alcistas de los últimos años.













